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Estudio, quiénes somos

Desde octubre de 2014, luego de terminar un Magister (LLM) en la Universidad de Heidelberg, Alemania, nos propusimos crear un estudio de abogados expertos en litigación que no solamente abordara los desafíos del proceso penal, sino que además fuese capaz de asesorar exitosamente a las personas y empresas ante cualquier Tribunal.

Desde el año 2000, con la entrada en vigor del nuevo proceso penal, se reconocieron legalmente principios que hoy son comunes a todo proceso o controversia: la presunción de inocencia, el derecho a defensa, el derecho a la confirmación procesal, el derecho a ser oído, a ser juzgado por un tribunal imparcial establecido con anterioridad a los hechos, y el derecho a la doble instancia o al recurso para impugnar la decisión ante el superior jerárquico.

Estos principios se encuentran recogidos en diversos procesos o procedimientos legales que regulan las controversias entre los particulares con órganos del Estado.

Conocemos nuestra especialidad, litigar no es un arte, nada tiene que ver con la retórica, la buena narrativa, la improvisación de un alegato, o el mayor o menor desplante de un abogado ante una Corte, se trata de construir una teoría del caso serio que explique razonablemente los hechos.

La litigación es una disciplina que requiere conocer cabalmente el uso de las técnicas o destrezas en juicio, el estudio metódico y riguroso de cada caso a través de un trabajo en equipo, construyendo un relato al servicio del cliente, que permita presentar un caso o una defensa correcta, coherente, creíble, dando al tribunal una mirada sobre la prueba que se relacione con la lógica, el sentido común y desde esta visión, el juez acoja nuestra pretensión como la más racional, la mejor y más verosímil.

Estudio, quiénes somos

Desde el año 2014, después de terminar mi último magíster en derecho (LLM) en la Universidad de Heidelberg, Alemania, nos propusimos crear un estudio de abogados expertos en litigación en el ámbito público y privado, que no solamente abordara los desafíos del proceso penal actualmente vigente, sino todas aquellas expresiones en que las soluciones de controversias entre particulares con el Estado estuvieran regidas por un proceso adversarial acusatorio oral o escrito que deba ser decidido por un tribunal.

Desde el año 2000, con la entrada en vigor del nuevo proceso penal, se reconocieron legalmente principios que hoy son comunes a todo proceso o controversia: la presunción de inocencia, el derecho a defensa, el derecho a la confirmación procesal, el derecho a ser oído, a ser juzgado por un tribunal imparcial establecido con anterioridad a los hechos, y el derecho a la doble instancia o al recurso para impugnar la decisión ante el superior jerárquico.

Estos principios se encuentran recogidos en diversos procesos o procedimientos legales que regulan las controversias entre los particulares con órganos del Estado.

Conocemos nuestra especialidad, litigar no es un arte, nada tiene que ver con la retórica, la buena narrativa, la improvisación de un alegato, o el mayor o menor desplante de un abogado ante una Corte, se trata de construir una teoría del caso serio que explique razonablemente los hechos.

La litigación es una disciplina que requiere conocer cabalmente el uso de las técnicas o destrezas en juicio, el estudio metódico y riguroso de cada caso a través de un trabajo en equipo, construyendo un relato al servicio del cliente, que permita presentar un caso o una defensa correcta, coherente, creíble, dando al tribunal una mirada sobre la prueba que se relacione con la lógica, el sentido común y desde esta visión, el juez acoja nuestra pretensión como la más racional, la mejor y más verosímil.

Estudio, quiénes somos

Desde el año 2014, después de terminar mi último magíster en derecho (LLM) en la Universidad de Heidelberg, Alemania, nos propusimos crear un estudio de abogados expertos en litigación en el ámbito público y privado, que no solamente abordara los desafíos del proceso penal actualmente vigente, sino todas aquellas expresiones en que las soluciones de controversias entre particulares con el Estado estuvieran regidas por un proceso adversarial acusatorio oral o escrito que deba ser decidido por un tribunal.

Desde el año 2000, con la entrada en vigor del nuevo proceso penal, se reconocieron legalmente principios que hoy son comunes a todo proceso o controversia: la presunción de inocencia, el derecho a defensa, el derecho a la confirmación procesal, el derecho a ser oído, a ser juzgado por un tribunal imparcial establecido con anterioridad a los hechos, y el derecho a la doble instancia o al recurso para impugnar la decisión ante el superior jerárquico.

Estos principios se encuentran recogidos en diversos procesos o procedimientos legales que regulan las controversias entre los particulares con órganos del Estado.

Conocemos nuestra especialidad, litigar no es un arte, nada tiene que ver con la retórica, la buena narrativa, la improvisación de un alegato, o el mayor o menor desplante de un abogado ante una Corte, se trata de construir una teoría del caso serio que explique razonablemente los hechos.

La litigación es una disciplina que requiere conocer cabalmente el uso de las técnicas o destrezas en juicio, el estudio metódico y riguroso de cada caso a través de un trabajo en equipo, construyendo un relato al servicio del cliente, que permita presentar un caso o una defensa correcta, coherente, creíble, dando al tribunal una mirada sobre la prueba que se relacione con la lógica, el sentido común y desde esta visión, el juez acoja nuestra pretensión como la más racional, la mejor y más verosímil.

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